Educar con Inteligencia Emocional

Desde la Psicología se le da actualmente mucha importancia a la Inteligencia Emocional

Hoy en día es habitual ver a padres y madres preocupados por la educación y el desarrollo de sus hijos, deseando que este se realice en un entorno saludable en donde se fomenten los valores y las habilidades sociales.

La educación emocional se centra en el niño/a teniendo en cuenta sus emociones y fomentando valores y hábitos saludables.

Frecuentemente oímos frases como “la escuela enseña” y “la familia educa”

Por parte de los padres es necesario que los dos tengan claro qué tipo de educación quieren para su hijo.

  • Tipo de educación autoritario, suelen ser padres/madres controladores/as y rígidos/as en los patrones de conducta preestablecidos.
  • Tipo de educación sobreprotectora, suelen aceptar las conductas de los hijos/as sin exigencias ni responsabilidades.
  • Tipos de educación asertiva, suelen dirigir y controlar a los hijos, pero teniendo en cuenta sus opiniones y capacidades. s.

Favorecer al entorno del niño/a es esencial, fomentar las emociones y no reprimirlas es la clave del éxito.

ES NECESARIO QUE LOS NIÑOS/AS TENGAN HORARIOS PREESTABLECIDOS, para que aprendan a autoorganizarse su día a día.

-Hora de levantarse (tareas: vestirse, lavarse, desayunar…)

-Hora de ir a la escuela (es necesario calcular el tiempo para llegar a la hora)

-Hora de comer (Es necesario tener un horario que posibilite la coincidencia con el mayor número de miembros de la familia)

-Tiempo para hacer los deberes.

-Tiempo para jugar

-Tiempo para utilizar el móvil

-Tiempo para mirar la televisión

-Hora de cenar

-Hora de ir a dormir

Aparte de las tareas organizativas es muy importante aprender a gestionar las emociones. En primer lugar, es necesario conocer las diferentes emociones básicas que son innatas en nosotros: miedo, ira, asco, alegría, tristeza, sorpresa. Estas emociones no son ni buenas ni malas, todas son energía. No expresar las emociones quiere decir reprimirlas, y esto sí que puede ser negativo.

Cuando somos conscientes de lo que sentimos podemos controlar i expresar los sentimientos de manera adecuada. Así canalizadas, las emociones nos ayudarán a comunicarnos, a sentir empatía, a ser asertivos, poder tener autocontrol, más facilidad para resolver problemas, aprenderemos a saber motivar.

Cuando conseguimos que los niños y niñas tengan autoorganización, y los padres y madres y el entorno facilitan las herramientas para desarrollar la inteligencia emocional, los niños/as adquieren la capacidad de adaptación social mediante el aprendizaje y la experiencia que adquieren en los asuntos del día a día.

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